El blanqueamiento dental es un procedimiento no invasivo y seguro que consiste en la oxidación de pigmentos orgánicos que penetran en el esmalte y la dentina, aumentando el índice de reflexión de la luz emitida, confiriéndole un aspecto más blanco y luminoso.

El comienzo del tratamiento blanqueador se inició a mediados del siglo XIX como una solución poco invasiva a los problemas de oscurecimiento dental. El primer caso data de 1848 en diente endodonciado ( no vital) ya que estos, se oscurecen con el tratamiento de la endodoncia de forma rápida y repentina y son los que causan más preocupación a los pacientes.

En dientes vitales, hubo que esperar hasta 1868, pero en 1910, ya los productos eran similares a los de hoy en día, incluso se aplicaba una fuente de calor, para activar el producto y aumentar su eficacia.

Desde entonces hasta ahora ha habido innumerables productos y técnicas, siempre con el mismo fin, mejorar el color de los dientes preservándolos al máximo de ningún tipo de lesión ni patología producida por los productos o por su mecanismo de actuación.

 

Métodos de Blanqueamiento

– Blanqueamiento en consulta. Es el blanqueamiento que se realiza por parte del profesional cualificado, con productos específicos a una concentración determinada. Normalmente el producto de consulta suele ser el peróxido de hidrógeno. Su aplicación está regulado por ley solo para profesionales colegiados y cualificados. Precisa de aislamiento especifico de tejidos blandos, tanto labios, mucosas, como tejido gingival adyacente dentario.

Esta técnica también ha sufrido cambios a lo largo de los años, el producto se podía activar con láser, luz azul, etc. La experiencia y los estudios han desarrollado productos y protocolos de uso en las que no es necesario ninguna fuente externa como luz o calor para activar el producto. Este actúa por sí mismo. El láser por ejemplo generaba calor y aumentaba considerablemente la sensibilidad dentaria, lo que hacía el tratamiento poco llevadero y doloroso para el paciente.

– Blanqueamiento domiciliario. En este caso en tratamiento se realiza en casa, lo administra a sí mismo el propio paciente mediante el uso de unas férulas termoplásticas hechas a medida. Se posiciona el producto blanqueante en el interior de la férula, en este caso es peróxido de carbamida. La férula es de uso nocturno, está demostrado que aunque con 45 minutos de aplicación del producto es efectivo, el resultado es mucho mejor cuando lo prolongamos durante 6 u 8 horas.

Las férulas han de ser elaboradas bajo la prescripción de un facultativo, y el paciente debe ser adiestrado en consulta para el uso del producto blanqueante.

Blanqueamiento take away. Yo llamo así a todos los productos dentro de la gama cosmética que se anuncian o se venden como blanqueadores. Estos productos no son eficaces, ya que la concentración el agente blanqueador no es suficiente para conseguir un efecto sobre el color del diente. La concentración de los productos cosméticos está estipulada por ley y depende de cada país. A día de hoy en España no existe ningún producto de venta a público no facultativo que tenga propiedad blanqueadora sobre el diente.

 

Claves para un blanqueamiento previsible y perdurable en el tiempo

Tras años de aplicación de diferentes métodos y protocolos clínicos, hemos conseguido la excelencia en este tratamiento.

Para nosotros el blanqueamiento dental es fundamental en nuestra clínica diaria dedicada a la estética y rehabilitación dental. Es el punto de partida de todo tratamiento estético y/ o restaurador. Nos permite valorar los objetivos del paciente así como conseguir un punto de partida de base para colocación de carillas mínimamente invasivas cuya belleza reside en su mínimo espesor y translucidez, con un sustrato dentario lo más claro posible. Si partimos de dientes manchados u oscuros, y el paciente o quiere tallarlos, ni perder esmalte, estaremos obligados a utilizar materiales opacos. Dichos materiales distan mucho de los cánones de belleza y naturalidad que manejamos en nuestra consulta.

Nos gustan los dientes blancos, pero blanco natural, con translucidez, con capas, que reflejen la luz. Esto se consigue o con blanqueamiento simplemente, o con carillas o coronas translucidas y blanqueamiento previo.

Nuestro protocolo es una combinación de ambos métodos, con una supervisión exhaustiva del tratamiento domiciliario. Es decir, realizamos el blanqueamiento express en clínica y ese mismo día el paciente se lleva colocado el blanqueamiento de casa bajo nuestra supervisión.

Hacemos previamente toma de color de los dientes con fotografía polarizada, otra posterior al blanqueamiento express . Citamos al paciente cada 15 días, y volvemos a chequear el color con la fotografía polarizada. Vamos comprobando cuantos tonos va recuperando el paciente y vamos adaptando la concentración del producto blanqueante a las necesidades y sensibilidad del paciente. Cuando tras sucesivas revisiones observamos que ya no existe cambio de color, o es inapreciable, nuestro tratamiento ha finalizado. Es muy importante llevar el tratamiento a término y no quedarse a medio camino, es la forma de conseguir que el blanqueamiento se perpetúe lo máximo en el tiempo. Por ello la duración del tratamiento dependerá de cada caso y de cada paciente en concreto.

Es importante destacar que este tipo de blanqueamiento, no suele generar sensibilidad ni daño en las piezas dentarias. Hay un pico de sensibilidad máxima a las 72 horas que suele coincidir con la aplicación del blanqueamiento express y el domiciliario, pero a partir de ese momento la sensibilidad desaparece casi por completo. Importante es también resaltar que no tenemos limitación con respecto a alimentos coloreados o bebidas durante la aplicación del tratamiento, solo evitarlos la primera hora de la mañana tras la retirada de la férula.

Es uno de los tratamientos estrella de nuestra consulta porque los resultados son espectaculares. Y se puede volver a realizar o hacer un recordatorio del mismo cada 18 meses.